*A la fotografia, feta l'estiu del 2019, l'arquitecte i la seva dona tornant de veure sortir el sol a la platja de Castelldefels, com feien cada matí

Muere el arquitecto Fernando Álvarez Prozorovich a los 67 años

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© Fernando Álvarez i Graciela Chaia

Había nacido en Bahía Blanca, Argentina, el 1952. Se tituló como arquitecto por la Universidad Nacional de la Plata el 1978. Llegó a Barcelona en la década de los ochenta, y desde 1987 ejercía de profesor de Historia del Arte y de la Arquitectura en la ETSAB. Actualmente era el director del Departamento de Teoría e Historia de la Arquitectura y Técnicas de la Comunicación (THATC) de la ETSAB.

Apasionado por la historia de la arquitectura
Dentro de su actividad docente destaca el haber impulsado el portal-revista electrónica "Història en obres", testimonio de su pasión por transmitir la importancia del conocimiento de la arquitectura de todos los tiempos y lugares integrado en el ámbito de la reflexión sociocultural.

El 1991 se doctoró con la tesis "El sueño moderno en Buenos Aires (1930-1949)", en la cual trataba del proceso de construcción y de los debates arquitectónicos en la ciudad. El 2009, con motivo de la edición digital de la tesis, Fernando añadió un prefacio a su texto para agradecer a sus compañeros y amigos, de Barcelona y Argentina y, en especial, a su tutor Josep Quetglas, la mezcla de influencias recibida así como la nostalgia de las personas que le habían descubierto, entre tantas otras cosas, la arquitectura.

Como investigador, su dedicación a temas de historia y restauración de arquitectura moderna en España y América iba dirigida a encontrar los vínculos entre arquitectura, arte y política. También coordinaba desde Barcelona la RED PHI (Patrimonio Histórico Iberoamericano).

Admirador y difusor del legado de Antoni Bonet Castellana
Nos hizo descubrir arquitectos catalanes exiliados en Argentina y Uruguay, y profundizó y dio a conocer a uno de los más grandes, Antoni Bonet Castellana. Sin olvidar ninguna de sus obras, se bolcó en reivindicar La Ricarda como una de las obras maestras del Movimiento Moderno, que restauró y divulgó en publicaciones diversas. El 1996 fue comisario, junto con Felip Pich Aguilera y Jordi Roig, de la exposición antológica impulsada por el COAC y el Ministerio de Fomento "Antoni Bonet Castellana 1913-1989", itinerante hasta 1999. Aquel año recibió el Premio Ex-Aequo en la III Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo a la mejor publicación, dedicada precisamente a Bonet Castellana de Edicions UPC y Santa & Cole.

Son infinitas las conferencias por todo el mundo que han transmitido el legado de la obra de Bonet, como la que hizo en Harvard el 2015. Alumnos, profesores y personas de los campos más diversos pudieron disfrutar de sus visitas a La Ricarda, en el Prat de Llobregat, y su complicidad con el edificio y la familia era toda una lección de estimación reivindicativa de uno de los ejemplos más excelentes de la arquitectura catalana moderna.


Precursor de la restauración del patrimonio arquitectónico

Su interés por el Patrimonio Cultural le llevó a formar parte de campañas de restauración de conjuntos tan importantes como el Castillo de Miravet, la Cartuja de Escaladei y la Basílica de Castelló d'Empúries. El 2017 ganó el tercer premio en el concurso internacional para la cobertura de la Arena de Verona, junto con los arquitectos Marc Mogas, Jordi Roig y Miquel Ángel Sala. También desde el 2009 había participado como experto en Patrimonio en el desarrollo de las diferentes fases de restauración y rehabilitación del Museo del Ferrocarril de Cataluña, en Vilanova i la Geltrú.

Desde el 2011 asumió la dirección del Máster de Restauración de Monumentos, dando continuidad al legado que había iniciado su amigo y arquitecto Salvador Tarragó, junto a un equipo de profesores procedentes de diversas disciplinas.

La ciudad de Barcelona fue igualmente uno de sus campos de reflexión crítica, lo que le llevó a participar de manera activa en manifestaciones ciudadanas para cuestionar un modelo urbano que se había distanciado de sus habitantes. De esta preocupación es prueba su coautoría en el libro "Arxiu crític model Barcelona 1973-2004" (2012).

Constructor de puentes entre arquitectos latinoamericanos y europeos
Dibujante finísimo, persona de gran curiosidad y sentido crítico, amante de las artes y de la cultura, Fernando fue un constructor de puentes entre Europa y Latinoamérica, sensible a la comprensión de las tradiciones intelectuales de los dos lados del Atlántico.

En conversaciones y reflexiones de más amplio espectro, reivindicaba el carácter abierto de la cultura mestiza, aquella que reconoce los valores propios del lugar y que es capaz de hibridarse con la de valores más universales. Por esta razón, le gustaba recordar a su primo Gato Pérez y su contribución a una Barcelona culturalmente diversa y abierta.

Colaborador prolífico de la programación cultural del COAC
El COAC le agradece especialmente sus múltiples colaboraciones, ya sea a nivel de conferencias, de exposiciones o de publicaciones como la revista Quaderns. Así como, ya más recientemente, su implicación como miembro del Grupo de arquitectos del Baix Llobregat, para llevar a la escala metropolitana el compromiso de la arquitectura con la sociedad, con sus identidades patrimoniales y la defensa de un territorio más justo y mediambientalmente más sostenible.

Gracias, Fernando.


*En la fotografía, hecha el verano del 2019, el arquitecto y su mujer volviendo de ver salir el sol en la playa de Castelldefels, como hacían cada mañana.

4/04/2020
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